domingo, 5 de febrero de 2012

Nieve

Es una sensación tan genial cuando ves caer los copos desde tu ventana. Es como si todo se hiciese fácil, todo es posible. Y eso te encanta, cuando nada más te levantas te asomas a la ventana y ves que está medio empañada y que al fondo, se pueden ver miles de copitos blancos descendiendo desde el cielo, completamente blanco. Ponerse el abrigo más calentito que tienes en el armario, el gorro que pensabas que no te pondrías y los guantes que tanto te gustan. Ir con tus amigas a jugar con la nieve, o con tu familia...Y ves como la gente se ilusiona, como sonríen y es entonces cuando piensas en lo mejor del invierno. La nieve.

viernes, 3 de febrero de 2012

No me gusta estar enfadada, no me gusta no sentirme bien. Me encanta sentarme a hablar con él, hablar durante horas y horas, reírme hasta que me duela la barriga, hasta que haya expulsado todo el aire posible. Pasar con él todo el día, pasear por la calle vacía, abrazarle hasta que me duelan los brazos...
Estaría con él a todas horas, sentada a su lado riéndome por cada tontería que dice o que digo. Que me escuche si tengo algún problema, eso me encanta, porque aunque no le interese, me ayuda y me apoya en todo.
Si tengo problemas con alguien me intenta ayudar, me hace reír y olvidarme unos momentos de que algo va mal. Hace que me sienta completamente feliz solamente hablando conmigo. Cuando él está todo se vuelve perfecto, y las miradas dicen cosas inimaginables. Cosas incomprensibles. 
Es por eso que le agradezco todo lo que hace por mí. 

domingo, 29 de enero de 2012

Wild Ones

Porque cuando estoy contigo sobran las palabras, porque nunca hay silencios, siempre nos reímos de todo, y porque me ha costado mucho que ahora estemos así, no voy a dejar que esto cambie, de ninguna de las maneras.
 Haría lo imposible por ti, por nosotros.
Cuando me abrazas como solo tú sabes, cuando me besas y cuando estamos solos. Eres tú y ya por fin te tengo a mi lado. Me encanta pasear contigo, llegar y sentarse en el primer sitio que vemos y ser capaces de pasarnos allí horas y horas, solo por el placer de estar juntos. Abrazarte y sentir ganas de quedarme así el resto del día, no querer soltarte. Cuando estoy contigo siento eso, y cuando te vas es como si me faltase algo, pero no me importa porque me alegras la tarde llamándome cuando estoy estudiando y me haces reírme. Gracias de verdad.
Te quiero muchísimo.

jueves, 26 de enero de 2012

Alguien como tú

Llegas a tal punto que te da igual todo. Llegas a quererle demasiado. Y no puedes evitarlo, porque te surge de dentro y ni tú ni nadie puede hacer nada para cambiarlo, porque son sentimientos al fin y al cabo.
Recuerdas cada segundo vivido con él la tarde anterior, cada caricia, cada abrazo, cada risa, cada beso.
No lo borras de tu mente, y ella es tan traicionera que dibuja una sonrisa inconscientemente en tu boca, estés donde estés.
Estás más alegre de lo normal, ríes a cada minuto y quieres verle a cada segundo que pasa. Aunque te dé vergüenza, le quieres. Tienes toda la confianza que alguien puede desear con él. Le cuentas qué tal te ha ido el día, tus alegrías, tus paranoias, tus cosas, y aunque no le importen lo más mínimo él las escucha y te anima.
Gracias por hacerme sentir cada minuto algo distinto, y por sacarme esa sonrisa que lleva escondida todo el día.

lunes, 23 de enero de 2012

Tú

Eres el mejor, el que después de tanto buscar apareció. El que me hace reír con cualquier estupidez, el que me saca una sonrisa aunque esté mal. El que hace que cada día que pasa le quiera más y más, al que echo de menos, al que pienso todo el día...
No sales de mi cabeza ni un momento, y cada vez que cierro los ojos me acuerdo de ti, y de los momentos que hemos vivido juntos. No quiero dejar de estar así de feliz nunca, porque te quiero demasiado.
Eres como una droga, necesito tu olor para estar tranquila y aunque suene idiota, te echo de menos a cada minuto porque hace tiempo que no te veo...

Te quiero muchísimo.

domingo, 22 de enero de 2012

viernes, 20 de enero de 2012

Música

Esas canciones que vale la pena escuchar porque te suben la moral, te motivan y te hacen ser una persona completamente distinta. Te hacen soltarte la melena y salir a bailar como nunca, hacen que se te quite la vergüenza, hacen que disfrutes de ese baile como con ningún otro, ya sea con tus amigas, con esa persona especial, con tus primos...Qué mas da, tú bailas y te creces.

Y cuando ponen esa canción que tanto te gusta, sientes el impulso de arrodillarte, esperar a que empiece a sonar más alto y saltar a darlo todo. Así es como hay que sentir la música, hay que hacer que salga del interior, que te haga sentir único en ese momento, que haga sentir que no hay nada más a tu alrededor.
Y que cuando la escuches, sea el lugar que sea, pares de hacer lo que estés haciendo, subas el volumen y te pongas a bailar dándolo todo. Eso es sentir la música como nadie.

martes, 17 de enero de 2012

No te vayas

Porque cada vez que desapareces de mi vista no pienso en otra cosa, me duele la barriga y el corazón me pesa más de la cuenta. Siempre que te veo se calma un poco, pero te vas y vuelve a aparecer.
No tengo ganas de comer, mi estómago está lleno de esas estúpidas mariposas que revolotean por todas partes. Las odio. No me importa nada cuando no estás, y cuando llegas todo se vuelve genial, todo cobra sentido.
Y cada vez tengo más claro que te quiero como a nadie, y que me encantas.
Es algo que nadie puede negar, es más, creo que a veces se nota un poco que me gustas... No te lo digo porque soy la chica más vergonzosa del planeta, pero mi corazón lo grita desesperadamente. No puede vivir sin tí.
Ni mi corazón ni ninguna otra parte de mi cuerpo. Necesito poder besar esa boca, poder acariciar esa perfecta cara y reírme contigo hasta que me duela la barriga. No solo mi corazón te necesita, todo mi ser te quiere y te espera. No me importa esperar el tiempo que te lleve darte cuenta de lo que siento, pero no permitiré que otra rompa todo lo que he conseguido con mucho esfuerzo.
Mi corazón da mil y una vueltas cada vez que te ve, y siento que mi cara se pone roja, como un tomate.
A veces si que es insufrible, otras más llevadero, y otras que doy por sentado que no voy a verte y mi corazón se habitúa, pero con mucho resentimiento.
Quiero ser esa chica a la que cada vez que la ves tu cara se ilumina y una sonrisa inconsciente se escapa de tu boca. Quiero ser esa a la que acaricias cariñosamente, esa a la que besas con amor. Quiero ser tu chica.
Esa que no tiene miedo a nada ni a nadie, porque sabe que está detrás el mejor chico del mundo apoyándola en todo lo que haga y decida. Esa que no tiene miedo de decir las cosas a la cara, porque serán cosas constructivas. Esa chica a la que le aguantes las idioteces y paranoias todos los días. Esa a la que te encante besar. Y sobretodo quiero ser esa a la que quieres por encima de todo y que sientas que es la única que te devuelve el amor que sientes por ella, multiplicado un millón de veces.
Tal vez , pido mucho, pero te quiero, no puedo pasar mucho tiempo sin verte, sin saber que sabes que estoy allí... Es cabreante a veces, pero sé sobrellevarlo, porque lo que siento es amor de verdad, del bueno.
Y sé que lo siento, porque sale todo, todo desde el corazón hacia fuera.

viernes, 13 de enero de 2012

Son elecciones fáciles, para llegar a ser felices

Las que abren otros mundos completamente distintos a los que conocemos. Un día te encuentras a alguien que hacía mucho que no veías y recuerdas tu infancia, y lo que disfrutabas con esa persona. Y entonces recuerdas lo feliz que eras, lo feliz que eres y que lo serás por mucho tiempo más si sigues así.
Ser feliz es un sentimiento cualquiera, se puede sentir estando solo o con compañía. Se siente queriendo o sin querer. Se siente porque sí, sin razón alguna.
Porque cuando aparece esa persona que te saca una sonrisa cada día, con alguna tontería, con algún comentario, con algún baile o con alguna cara extraña que solo ella sabe hacer. Solo por eso vale la pena ser feliz.
Cuando aparece esa persona a la que se lo puedes contar todo, cualquier cosa le va a interesar y te animará por mal que vaya la situación. Solo por eso vale la pena ser feliz.
Cuando aparece él, el único que te hace sentirte bien al final del día cuando hablas con él, al que tus amigas intentar acercarte y tú te resistes. Al que le cuentas casi todo, con el que tienes confianza, con el que dices todas las tonterías que se te pasan por la cabeza, con él. Solo por eso vale la pena ser feliz.
Y si alguien te hace estar triste en algún momento del día busca cualquier otra persona que te haga sentir lo realmente especial que eres, y que realmente le importas.

jueves, 12 de enero de 2012

Regálame tu risa

Así, tan simple. Con que cada vez que me veas me sonrías me basta, cada vez que nos crucemos por los pasillos, cuando nos veamos por la calle... Me basta con eso, una ligera sonrisa.
Hay veces que pienso que soy la más pesada del mundo cuando te hablo, pero es algo inevitable. No puedo evitar hablarte, porque hablar contigo una o dos horas hacen que sea feliz hasta el día siguiente cuando te veo, que vuelve a subir el nivel de felicidad.
Me invento cualquier cosa para poder asomarme a donde tú estás, y quiero verte a cada momento.
Soy una chica normal que quiere tenerte a su lado siempre. No es un amor quinceañero, sé lo que siento, sé que cuando te veo el mundo se para, y que nada me importa.
Quisiera, algún día, poder ir contigo por la calle, de la mano. Riéndonos de las tonterías del otro, pasear por todos los lugares, y que no nos importe hacer el idiota en medio de la calle.
No me cansaré de quererte, y aunque haya costado mucho que empiece a darme cuenta de que te quiero, me he enterado ya y no te voy a dejar escapar.
Mírame día tras día y nunca, nunca dejes de sonreírme, y espera a que yo te devuelva la mirada y la sonrisa. Porque te aseguro que lo haré.

lunes, 9 de enero de 2012

Lo que está hecho de material resistente, dura siempre

Sabemos que lo resistente dura años y años, y ya no solo hablando de material físico. Los sentimientos están fabricados de lo mismo, solo que por nosotros mismos y con nuestras pinceladas de personalidad. Podemos nivelar como nos gusta cada cosa. O eso creemos, no es así. Crees que lo puedes controlar todo, tú mandas sobre tus pensamientos. Si lo piensas (me incluyo, lo pensaba) hasta que llega ese día en que todo se vuelve del revés. Te enamoras.
Te cambia el humor, es algo así como ser bipolar. Y ese sentimiento no lo puedes modelar a tu gusto, si te sale cuando ves a esa persona, no va a surgir con ninguna otra. Solo con una.

Y ese amor no lo puedes cambiar, tal vez al principio lo evites porque crees que el destino se ha equivocado y que no te puedes estar enamorando de esa persona a la que conoces tan bien. Pero luego te vas dando cuenta de que, a medida que habláis sus cosas y tus cosas, no se parecen en nada. Y por eso te interesan, son totalmente diferentes y nuevas para ti. Te vas dando cuenta de que sus defectos, te gustan, ni siquiera los llamarías defectos, sino virtudes menos afortunadas. Y ya, si piensas en sus virtudes y en su forma de ser, no tienes palabras para describirlo. La forma en la que te habla, como se ríe cuando estáis juntos, como minuto a minuto te enamoras más y más... Hasta que al final te rindes y piensas: Tal vez no sea el chico con el que pase el resto de mi vida, pero tendremos una gran historia.
Y a medida que pasan los días caen tus fuerzas para hacer desaparecer esas ganas de verle, asumes que no puedes estar sin él, y que aunque no te quiera, tú le quieres mucho.
Y que aunque haya veces que no le aguantes porque tiene un mal día, pasa. Cuenta todas las veces que te ha soportado él con tus idioteces y tus paranoias... Si realmente te quiere te soportará todo lo que le digas, aunque no sepa ni de qué va ni le importe, porque el amor es lo más duradero que existe y está hecho de un material muy fuerte.

miércoles, 4 de enero de 2012

Suerte

No encuentro palabras para describir lo bonito que es este sentimiento. Puede que mi estado de ánimo dependa de la canción que escucho, pero ahora... para qué mentir, siempre escribo con la música puesta, normalmente elijo las más tranquilas y aún mejor si son deprimentes...
No puedo escribir si la música no me inspira, me gusta que cada entrada que escribo tenga algo de especial, y esta lo es. Mucho. La canción que la inspira es la que está al final, y me gustaría que leyeras esto al mismo tiempo que la escuchas, porque así lo sentirás y verás todo como yo. Con la misma sencillez, con el mismo cariño y con el grado justo de melancolismo.

Y ahora no sé como seguir... Supongo que siempre repito lo mismo en todas las entradas... Pensarás que soy repetitiva, pero me da igual, porque es lo que siento, lo que pienso y si no te gusta, deja de leer ya. 
Me encanta esta sensación, esperando con ansia que sean más tarde de las siete de la tarde para salir de casa, para ver a tus amigos y amigas. Y lo que todo los niños esperan, tirar la carta a la "burrita" para que llegue rápidamente a los Reyes Magos y les traigan los regalos que han pedido. Sé que no hay gente con tanta suerte. Que muchos padres, a pesar de su esfuerzo no pueden lograr lo que sus hijos desean, pero eso no es imprescindible. Simplemente, con cariño constante, sobra. Los quieren, claro que los quieren, eso es indudable, pero no pueden comprar lo que quieren sus hijos y eso les hace retroceder. 
Y te das cuenta de lo afortunado que eres por tener lo que tienes... Seguro que esto solo lo piensas cuando estás en el colegio y te hacen reflexionar sobre este tipo de tema... O cuando colaboras en una organización de ayuda a esta gente. Si, sí que lo piensas más constantemente gracias. Solo decirte que gracias, porque esa gente debería tener lo mismo que el resto.
Hoy habrá un millar de personas en la calle, a pesar del frío, a pesar de que hayan tenido un mal día, incluso aunque estén enfermos, les dará igual. Llevarán a sus hijos de la mano, o al "caballito" porque no ven. Recuerdo que mi padre lo hacía conmigo, y también recuerdo como brillaban los ojos de los otros niños al ver llegar los pajes, y las antorchas. y por no hablar de cuando llegan las burras, ¡se lanzan como fieras! Jajajaja, la infancia supongo...
Pero de eso nada, la infancia no debería acabarse nunca... Es más, dudo que la mía se acabe algún día, sigo haciendo cosas que de pequeña hacía, y hoy voy a tirar una carta a una de las burras que pase por delante, voy a empujar a los niños, a intentar pasar la primera, a reírme de la cara de algún niño que consiga meter la carta en la ranura el primero, y a desear que lo que hay escrito en ese pedazo de papel venga a mi vida este año. Año nuevo, vida nueva dicen.
No me arrepiento de nada que haya hecho este año, he conocido a gente maravillosa, he hecho mejores amigos, me he enamorado como nunca, he estado con mi familia, aunque algunas cosas malas hayan pasado, es el destino y nada se puede hacer, solo acordarte de eso y sentirte feliz porque al fin y al cabo, los volverás a ver, el destino nos junta al final del camino. Y aunque a mí espero me quede mucho para eso, sé que están allí arriba, esperándome, con los brazos abiertos y con ganas de pasar el resto de lo que sea aquello que hay más allá de la vida conmigo... Porque yo si quiero pasarlo con ellos.
Pues espero que sean buenos conmigo y me traigan lo que más deseo... Y ya saben lo que es.


lunes, 2 de enero de 2012

Yo te quiero para mí

No quiero que seas de ninguna más, quiero ser la única a la que acaricies cariñosamente, la única con la que no te de vergüenza pasear por la calle de la mano, la única con la que te rías de todo, la única con la que realmente estés a gusto. Quiero ser tu princesa.
No quiero compartirte con nadie más, tampoco quiero ser una controladora, hazme sentir celos, hazme enfadar, moléstame, pero nunca te alejes mucho de mí. Porque me encanta sentirte cerca, me siento completa. Eres como mi otra mitad, como si mi cuerpo se estuviera volviendo a formar ahora que te he conocido. Sí, tal vez sea celosa y no soporte verte hablar con otra, pero no puedo hacer nada, eres mi amigo y nada más. Y claramente no puedo decirte lo que pienso de cada una con las que hablas... Porque no somos nada.
Y a veces me gusta pensar que cada vez que me alejo de tí, y de tus amigos, me miras hasta que desaparezco por completo, me gusta pensarlo sí. Porque luego, cuando llego a mi casa, me imagino junto a tí, te digo todo lo que pienso, hago lo que haría... Te abrazo, te pego de broma (ya sé que no te hago daño), y te beso. Eso es lo que peor llevo... No poder besarte cada vez que te veo... Cada vez que te acercas a hablarme , rectifico. Cada vez que me acerco a hablarte. Y eso es lo que más me duele. Te veo ahí a unos centímetros de mí, nuestras chaquetas se rozan, y yo siento que el corazón se me sale por la boca y que toda la sangre se concentra en mi cabeza, concretamente en las mejillas. Me encantaría no tener que refrenar esas ganas locas de besarte, tener el impulso y seguirlo. Que me devolvieras el beso y que me abrazaras con las mismas ganas que tengo de hacerlo yo ahora mismo.
Y supongo que tengo que conformarme con ser tu amiga, porque yo estoy enamorada de "Uno" , sí, "Uno", que ni siquiera sé yo quien es... Aunque si cuando hablo contigo sustituyes ese "Uno" por "Tú" das en el clavo. Estoy locamente enamorada de tí. No lo puedo evitar, he intentado olvidarte, porque pienso que lo nuestro no puede ser, pero no puedo. Pero es que por más que intente pensar en otros chicos, me vienes tú a la cabeza... Y me da asco ser tan débil, pero supongo que es eso, una simple norma que me dicta mi corazón...
Pienso que te debo olvidar, pero ni mi corazón ni mi mente lo permiten.
 Porque vale, tal vez no seas el amor de mi vida, ni yo el tuyo, pero tendríamos una preciosa historia, y sé que si te consiguiera, serías un trofeo para mí. Porque me habrías costado mucho de conseguir, y eres algo que anhelo con toda mi alma.

domingo, 1 de enero de 2012

Me falta él

A veces hay que ponerse en el lugar del otro para poder saber qué siente, qué piensa sobre tí -porque a veces nos pica la curiosidad-, querrías saber qué está pensando, si te está mirando a tí, o justo detrás hay alguien que llama más la atención... No puedes evitarlo, es lo que te dice el cerebro, es como un acto reflejo, no puedes evitarlo pero puedes frenarlo. Pero hay veces, por ejemplo ayer, Fin de Año, en las que no puedes evitarlo, estás pendiente de él todo el rato, no quieres moverte de donde está él... Es como si dependieses de él, pero realmente no es así. Porque sabes que perfectamente podrías vivir sin él, pero que te costaría mucho esfuerzo, que llorarías cada noche, y posiblemente cada mañana al ver que no está ahí a tu lado, que no recibes una llamada suya al despertar, que no vais juntos a pasear, que no te acaricia, no sientes sus manos y eso te faltaría. Es más, a mí me falta.

Y sé que él no sabe que le quiero, "otro" piensa, pero no se da cuenta de que ese "otro" es él.
Y me hubiera gustado -como a casi todo el mundo- recibir un beso de sus labios a las 00.00 del día 1 de enero, es decir, hoy. Esta madrugada, todos mis amigos y amigas en la plaza, juntos hablando, él allí parado con nosotras. Pero claro, soy tan idiota como para no tener el valor suficiente de ir a hablar con él. Pero si que lo tuve, y me alegro, porque me reí con él, me contó algunas cosas nuevas y estuve a su lado un tiempo.
Se hace corto cuando estás con el chico al que quieres, pero a mí con esos minutos me sobra, porque él es eterno, algo infinito en mi interior.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Navidad

Tiempos de estar en familia, de quedarse en vela hasta tarde, de reírse con los abuelos y los tíos, de esperar con ansia los regalos. Sí, lo típico. Así que no voy a volver a escribir otra vez todo lo que ya sabéis, no voy a soltar el rollo de la mayoría de la gente, así que, allá voy.


¡FELIZ NAVIDAD!
Si tal vez sea cutre y soso, pero no creo que haga falta que diga nada más, ya lo sabes. 














miércoles, 28 de diciembre de 2011

Los amigos son la familia que eliges tú mismo.

Y caminas mil y una vez por el mismo lugar. Pero cada vez tiene un distinto significado. Hay veces que pasas y ese lugar no te recuerda nada...Y luego, cuando pasan años, o incluso meses, ese mismo lugar te llena la mente de imágenes, de palabras, de sentimientos... Y te gusta, porque cada vez que pases por allí te vas a acordar de una persona, de varias, de muchas y sabes que siempre te llenará por completo esa sensación que tanto te gusta.
Te sientes realizado y completado .
No dejes NUNCA de lado a los que siempre te apoyan, en los buenos y en los malos momentos. Porque por ellos vale la pena dejar las penas a un lado y sonreír durante el día y la noche, con ellos todo es más fácil.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Ella, la reina de la fiesta

Porque ella baila, desfasa, grita, canta, ríe, salta,...

Porque a veces desfasar no está del todo mal ;


jueves, 22 de diciembre de 2011

Somos lo que somos

Miras a través de la ventana, no puedes ver el paisaje desde allí, pero ves la niebla escampar. Observas como baja desde la montaña más alta hasta la altura de tu edificio. En el cristal hay gotas diminutas resbalando. Son tan pequeñas que incluso hay que fijar la mirada para poder verlas.
Eso somos nosotros. Una pequeñísima gota de agua en un mundo en el que todo es agua. La gran mayoría.
Pasamos horas desperdiciadas, estamos con nuestros amigos, salimos a conocer gente nueva, disfrutamos con nuestras familias, y nos conocemos mejor a nosotros mismos en nuestros ratos de soledad.
Y entonces, cuando estás en el mejor momento o en una tarde aburrida como la de hoy, te pones a pensar en qué puedes hacer el resto de la tarde, hasta que llegue la hora de irte con tus amigos.
Te asomas a la ventana del comedor, es la más grande de toda tu casa. Y ves a la gente pasar, fijándote en la ropa que llevan, en si van solos o acompañados, si van a pie o tienen el coche aparcado unos metros más adelante...Te fijas en esas pequeñas cosas que la mayoría de la gente no se detiene a mirar.
Y sí, ahora te lo digo: Eres una gota de agua. No lo olvides, eres una pequeña gota aferrada a ese cristal, no quieres despegarte de él, porque caerás al vacío, solo, sin nadie. Y es verdad eso que dicen de que "Al mundo se viene solo, y también te vas de él sin compañía".
Luchas por no despegarte de ese cristal, pero sabes que algún día ese momento llegará. Y que los demás te mirarán caer, sin poder evitarlo. Entonces es ahora, es ahora cuando tienes que hacer cosas para ser recordado, para que cuando tus manos no puedan más, cuando tu mente esté desgastada, cuando la luz de tu alma se esté apagando, mientras te vean caer recuerden todo lo bueno que hiciste. y sabrás, en esos precisos instantes, mientras caes, de quien era realmente tu gente y quien solamente estaba de paso por allí.
Deja huella, porque eres una pequeñísima gota que puede hacer mucho en este mundo, y aunque tal vez pienses que lo que haces no ayuda a nadie, te equivocas, todo acto con fin bueno, da frutos.
Y tu debes ser recordado como un gran actor en este teatro que es la vida.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Derecha

Cuando estás perdido miras en todas las direcciones, corres calle abajo con la lluvia mojando la acera y tu chaqueta. En algunas ocasiones debes frenar un poco para no darte de morros contra el bordillo de la calle. Algunas veces debes esperar a que algún idiota que vaya en coche pase antes que tú, te salpica con el agua que se queda estancada en las carreteras, y aunque intentes retroceder el agua te empapa completamente.
Corres a refugiarte en el portal más cercano, sacas el móvil para ver qué hora es, las 20.28 de una tarde de lunes fría y ventosa, como cualquier otra en esta época del año. Cuando el viento deja un poco de sacudir tan fuerte, sigues tu camino. Más tarde vuelves a encontrarte obstáculos, pero esta vez es un atasco de coches, camiones, furgonetas, motos y tráilers enormes que no dejan ver más allá de ellos la carretera. El semáforo está en verde, pero el cúmulo de vehículos y la velocidad de las motos pasando entre los coches es demasiado peligrosa como para arriesgarse a cruzar. Esperas. Esperas impaciente a que se vuelva más transitable la calle. Vuelves a mirar el reloj. 20.35, el tiempo pasa y tú estás allí atascada, sin poder avanzar.
Es entonces cuando decides caminar por la calle, hasta llegar a otro cruce, más adelante. Caminas, y llegas a un paso de cebra en el que ya no hay atasco. En este los coches fluyen, las motos avanzan y los camiones siguen su trayecto... Vuelves la vista atrás, hacia la izquierda. Y es entonces cuando sientes que hiciste lo correcto buscando otra salida, cuando sientes que no llegas tarde.
Miras de nuevo el móvil. 20.38, y llegando a tu destino, aproximadamente en unos 5 minutos estarás allí.
Y cuando llegas al destino, le ves. A él, tan perfecto como siempre. Lleva puesta una de esas sudaderas que tanto te gustan, suya, con eso es suficiente. Te acercas y le abrazas. Él te coge de la mano, y camináis calle arriba, hablando y sonriendo, estás con él, y eso te encanta. De repente todo el frío que tenías mientras llegabas se ha marchado, ha desaparecido con el viento, él es ahora el que te sostiene, el que te hace estar viva, con el que estás realmente a gusto. Él, el único al que no cambiarías por nada ni por nadie.
Cuando le miras, sientes que todo desaparece y que ese es el último momento que vivirás, así que quieres vivirlo y disfrutarlo como tal. Aprovechas para acercarte más que nunca, le abrazas, le coges de la mano y su respuesta es abrazarte más fuerte y agarrarte fuertemente. Te das cuenta de que con él no importa la hora que sea, llegarías tarde a casa con tal de estar unos minutos más con él, a su lado.
No puedes evitar que una sonrisa salga de tu interior y se coloque en tu boca, es algo que en ocasiones solo puede conseguir él, la persona a la que quieres, a la que abrazas, a la que agarras de la mano y a la que le dices esas cosas. Al único, es a él.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Recuérdalos así

Sacude tu interior, no dejes que nadie te impida escucharlo. ¿Lo oyes? ¿Lo sientes? Son los latidos de tu corazón, que cada segundo, desbocados, no pueden frenar las ganas y la tentación de salir de ese hueco que el cuerpo reserva para él.
¿Lo oyes? Escuchas sus latidos, lo oyes, puedes escuchar el más débil de sus movimientos. Cuando estás en silencio es lo único que puedes escuchar, solo tu interior.
¿Lo sientes? Sientes como miles de pequeños pedacitos, intenta salir sin resultado... Lo puedes notar, y estás pendiente de sus movimientos, le prestas atención.

Y cuando te callas, te acuestas en la cama, sin nada electrónico encendido, te das cuenta de la paz que puedes llegar a sentir. Te empiezas a percatar de que tu corazón te habla, te hace recordar los momentos buenos y los malos. Con los felices te hace sonreír, con los tristes, en algunas ocasiones arranca una lagrimillas. Pero te encanta sentirlo.
Intentas buscar miles de recuerdos en fotos, pero hay algunos momentos que nunca olvidarás y que no tienes en una fotografía. Un momento con tus primos, una tarde con tus amigas, unas horas con tus padres, eso no hace falta retratarlo en una imagen, porque se copia tal cual como lo viviste ahí, en tu corazón.
Hace tiempo recordé un momento triste, y bastante doloroso de este año. Algunas veces me gusta acostarme en un hueco de mi cama, ponerme frente a la pared fresca y empezar a pensar en ella. A pensar en todo lo que viví con ella, porque es lo único que me queda. Doy gracias al cielo por no dejarme verla en sus últimos momentos, pero odio al mismo tiempo que se la llevaran, porque la quería demasiado... Ahora mismo me estoy acordando de ella mientras escribo esto, y os prometo que por mis mejillas están deslizándose lágrimas, pero no son de tristeza, son de todo lo contrario. La recuerdo corriendo por el campo, por la casita en verano. No la recuerdo retorciéndose de dolor y tumbada en una camilla. No. Nunca la olvidaré, y sé que nunca podré hacerlo, porque a mí me ha marcado. Se crío al mismo tiempo que yo, creció conmigo. Y aunque al final, cuando era mayor, se le pusiera el chip de mala leche, sé que nos quería. A todos. No dejaría que nada malo nos pasara, al igual que nosotros a ella.
Y ahora quiero pedirte, a tí, que te acuerdes de cada persona, animal,...que hayas perdido y que lo recuerdes tal y como era. Sin defectos, sin enfermedad, sin deterioro físico, recuérdala muy bien.

 Nunca olvides como era, su cara ... Porque cuando crezcas y mires su fotos, no te dirán nada, solo como era por fuera, pero en tu corazón tendrás guardado como era realmente.

PD: Nunca te olvidaré, y siempre estarás aquí, conmigo, en mi corazón...