domingo, 1 de enero de 2012

Me falta él

A veces hay que ponerse en el lugar del otro para poder saber qué siente, qué piensa sobre tí -porque a veces nos pica la curiosidad-, querrías saber qué está pensando, si te está mirando a tí, o justo detrás hay alguien que llama más la atención... No puedes evitarlo, es lo que te dice el cerebro, es como un acto reflejo, no puedes evitarlo pero puedes frenarlo. Pero hay veces, por ejemplo ayer, Fin de Año, en las que no puedes evitarlo, estás pendiente de él todo el rato, no quieres moverte de donde está él... Es como si dependieses de él, pero realmente no es así. Porque sabes que perfectamente podrías vivir sin él, pero que te costaría mucho esfuerzo, que llorarías cada noche, y posiblemente cada mañana al ver que no está ahí a tu lado, que no recibes una llamada suya al despertar, que no vais juntos a pasear, que no te acaricia, no sientes sus manos y eso te faltaría. Es más, a mí me falta.

Y sé que él no sabe que le quiero, "otro" piensa, pero no se da cuenta de que ese "otro" es él.
Y me hubiera gustado -como a casi todo el mundo- recibir un beso de sus labios a las 00.00 del día 1 de enero, es decir, hoy. Esta madrugada, todos mis amigos y amigas en la plaza, juntos hablando, él allí parado con nosotras. Pero claro, soy tan idiota como para no tener el valor suficiente de ir a hablar con él. Pero si que lo tuve, y me alegro, porque me reí con él, me contó algunas cosas nuevas y estuve a su lado un tiempo.
Se hace corto cuando estás con el chico al que quieres, pero a mí con esos minutos me sobra, porque él es eterno, algo infinito en mi interior.

No hay comentarios:

Publicar un comentario