Dicen que la confianza se consigue subiendo lentamente una escalera larguísima, pero que para perderla basta con coger el ascensor. Y yo siento que cogí el ascensor sin querer, estaba oculto y di el paso más absurdo de mi vida. No hice nada con mala intención, nada. Y sé que si ahora estuviéramos como antes no haría nada más así. Porque ahora sé que realmente te molesta, que realmente te afecta, y sé que no volveré a hacerte nada así. Aunque fue sin querer te molestó y a mi me afectó muchísimo.
Quiero que volvamos a ser las de antes, a reírnos de cualquier idiotez, a correr gritando y abrazarnos, a ser amigas. Me siento muy mal cuando ahora te veo por la calle y ni nos miramos apenas. Alguna frase se cruza por ahí, pero realmente no es como antes. Y eso es solo una mínima parte de todo lo que echo de menos.
De verdad, que me siento mal. Porque no me río como antes, no soy la de antes, me faltan tus gilipolleces, y esas que sobretodo si se juntaban con las mías nos reíamos una tarde, dos y todo el fin de semana si hacía falta. También echo de menos esas conversaciones sin sentido cada tarde, cuando nos aburríamos. Y también las discusiones chorra por el skype porque la cámara no iba bien y me reñías para que no te hiciera fotos porque "ibas en pijama", me molesta (por no escribir algo peor) estar así contigo.
Te echo de menos, con todas las letras, sin ningún signo especial. Porque es sincero y me sale del corazón.






